domingo, 9 de noviembre de 2025

Notas de un errante

¿Nos conocemos? Sí la respuesta es afirmativa, ¿qué tal?, gusto en volver a verte. Si no es así, podemos ponerle un rápido remedio.
Verás, déjame unas líneas para explicarte.

Soy Carlos Walter, aunque no siempre lo he sido. La primera parte sí, desde luego, bien puede dar cuenta de ello mi familia y quienes me conocen desde siempre, pero lo de Walter... llegó después, cuando empecé a teclear para contar historias y ya no pude parar.

Me dedico (o al menos esa parte que quiero que conozcas de mí) a escribir novelas de aventuras y cuentos de todo tipo, los cuales casi siempre sucederán en lugares imposibles. Tengo una pulsión incontrolable de imaginar, de contar, de transmitir. Para mí no hay mayor placer y orgullo que conseguir que alguien pueda despertar las emociones que uno mismo siente a través de las palabras que se le narran.

Y eso no se me da mal del todo. Recibir de vez en cuando un mensaje de desvelo por la lectura de alguno de mis libros es el mayor premio.

Lo que no logro dominar es la ansiedad que genera la constante promoción en redes. Mucho esfuerzo y dedicación para estar siempre presente para... ¿para qué?

Durante mucho tiempo he sentido la necesidad de escribir en un lugar distinto, más tranquilo, menos pendiente del ruido. Aquí no quiero competir en esa absurda carrera de seguidores, ni medir el valor de las palabras por la cantidad de corazones o comentarios que despiertan. Quiero escribir para quien quiera detenerse, tomar un café y leer sin prisa.

Diario de Exploraciones nace de esa necesidad: un espacio donde cada semana compartiré trazos de opinión, pensamientos, anécdotas y vivencias, no solo literarias. Habrá, por supuesto, lecturas y escrituras, porque escribir y leer son mi manera de estar en el mundo, pero también reflexiones más personales, sobre cualquier cosa que me despierte curiosidad o me mueva por dentro.

Llevaba tiempo queriendo volver a ese internet más íntimo, donde las palabras importaban por su intención y no por su impacto. Donde publicar algo era más parecido a dejar una carta en una botella que a exhibirme desde un escaparate en la Gran Vía .

Este blog es, en parte, un favor que me debía: un intento de respirar, pensar y escribir sin prisas. Si al hacerlo encuentro compañía en el camino, mejor aún. Así que te invito a que hagas una pausa, te sientes un momento conmigo en esta pequeña zona de descanso, leas lo que quieras leer y, cuando gustes, vuelvas a esas autopistas veloces llamadas Instagram, TikTok y compañía.

Te doy la bienvenida a Diario de exploraciones.

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